miércoles, 2 de septiembre de 2015

Me enamoré de un fantasma...

Suele suceder que cuando te enamoras de una persona, no es simplemente por lo que es o dice ser, te enamoras por lo abstracto, por esa belleza interna que sólo tu eres capaz de ver. Creo que viví ese tipo de amor, en un comienzo me enamoré por lo físico, no sabía porqué pero entendí lo que fue sentir un flechazo. Luego me encanté con su personalidad, por ese alguien que quería llegar a ser o que tal vez había perdido. No sólo era divertido y solidario, también tenía secretos como cualquier otra persona que quería descubrir. Llegue incluso a alardear que alguna vez podríamos ser amigos, podríamos llevarnos igual de bien que con cualquier otra persona, pero entonces no fui capaz si quiera de cruzar el umbral de la entrada y la puerta se cerró. Suelo ser notoria cuando me gusta alguien, pero siento que más allá de lo que soy responsable, hubo alguien que lo arruinó todo. En ese tiempo era inocente, confíe en dos personas mis sentimientos, una no se lo dijo a nadie y hasta ahora es mi mejor amiga, mientras que otra simplemente lo dijo, ignorando mis advertencias. Sea cual haya sido su motivo, el problema no fue sólo de ella en particular, sino de que el rumor se fue esparciendo. Soy consciente que suelo ser obvia en algunas cosas, pero en esas instancias estaba segura que él no habría sospechado de mí hasta que se enteró. Desde ese momento, mi vida dio un vuelco, se me cerraron todas las oportunidades que hubiese podido tener. Me volví una simple compañera, con quien no se podía hablar porque podría generar malentendidos (ilusiones). Así fue como me volví su sombra, lo observé por mucho tiempo y no le hablé jamás, bueno...si alguna vez lo hice eran insignificantes para los demás. Sin embargo, así fue como empecé a tener una idea de quien era él, lo que veía versus lo que oía ¿Cuál era el real? Quizás el real era aquel que desconocía por completo.

Es como cuando Freud habla de los traumas de las histéricas, creyendo que en su infancia podrían haber tenido algún abuso sexual, pero después se percata que no es así, descubre que en verdad ellas fantasean con esa vivencia, pero no la tuvieron precisamente. Este ejemplo lo puedo relacionar con esto, claro como construí a alguien a partir de comentarios y percepciones, formé un fantasma, es decir ese cuento del que habla Lacan que el neurótico se hace de sí mismo. Pero ese fantasma no es sobre mí misma, sino es la fantasía de alguien que yo creía que era. El cuento que yo me contaba a partir de lo que pensaba. Viéndolo así, no es que me haya enamorado de alguien ficticio, no me enamoré de alguien de carne y hueso, pero confundí la realidad con la fantasía. Me gustaba tanto lo que yo creía que era como el en su esencia. Antes no lo entendían, me decían que podía tratarse de una obsesión, pero nadie pensó en una utopía. Claro, si yo como sujeto invisible, me hago visible para alguien en el momento que me mira, me da la fantasía o la ilusión de que es por algo que dos miradas se encuentran, pero a veces pienso ¿Eso fue realmente real? ¿Nos miramos en serio? ¿O yo eso era lo que veía? Soy consciente que hay veces que sí, las tengo registradas en mis recuerdos, pero hay otras que no podría decir si fue realmente así o miraba a la nada.

En palabras más simples "Me enamoré de un sapo que creía principe", pero ¿Porqué es así? Porque no lo conocí, ejemplo puedo saber muchas cosas sobre un país determinado y haber presenciado algunas fotografías, pero no significa que lo conozco en verdad, sólo una parte.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Comenta que te pareció! :)