En relación a una serie de cosas que pensé en estas semanas, tanto en mi vida diaria, como charlas con una psicóloga y leyendo textos para la Universidad, llegue a una teoría relacionada además, con el libro "Las ventajas de ser invisible" de Stephen Chbosky. Sin embargo, para realizar esta teoría, haré una breve introducción sobre ello.
En muchos sentidos, los seres humanos vivimos nuestro propio mundo cada día, suele pasar que cuando recorro las calles de Santiago, noto como cada persona camina mecánicamente a sus labores sin siquiera tomar en cuenta a la gente que está a su alrededor. Viven su vida, se relacionan con otras personas y juegan roles como cualquier otra persona, ignorando por supuesto a la gente que comparte el mismo vagón que ellos.
Hasta que alguien te habla y te sientes obligado a dejar de vivir en tu mundo para situarte en el real, donde todos viven. Esto quizás se asemejará a la teoría de cuerdas de Einstein, sobre los mundos paralelos. En lugar de pensar que dentro de nuestra propia realidad, existe otro mundo paralelo que no podemos ver, también podemos pensar que dentro del mundo que vivimos como sujetos con cierto rol es distinto al que viven otras personas. Es decir, si un sujeto trabaja en un banco, tiene dos hijos y una esposa, es de numerosos amigos, etc. Este hombre vive un mundo distinto al que viven los otros sujetos que se encuentran en el mismo medio de transporte que él. Lo que quiero decir, es que cada individuo vive su propio mundo hasta que alguien de un mundo ajeno al suyo (otro sujeto que no es conocido) le habla o le llama la atención, mientras lo demás en verdad no existe. La gente no existe para los demás, hasta que alguien interviene. Es la instancia cuando nuestro mundo y el de otros se conecta, validando la existencia de ambos.
Leyendo el texto de Winnicott "Papel del espejo de la madre", donde dice que la madre tiene una importancia en el desarrollo del niño, diciendo que cuando los niños ven a la madre, se ven así mismos. Sólo citaré este texto para mencionar de donde surgió para mí esta idea, ya que Winnicott señala que cuando los niños no se ven así mismos en la madre, quiere decir que no reciben lo mismo que le dan. Es por esto, que el terapeuta en la relación con el paciente, debe ser capaz de entregarle al analizado aquello que él no ve para que entonces pueda valorar su existencia, sintiéndose real y siendo capaz de relacionarse con otros. Frente a esto, en el libro "Las ventajas de ser invisible", vemos como Charlie pertenece a un mundo paralelo al que pertenecen los otros (como la teoría de los sujetos independientes de su mundo), todo debido a que él a diferencia de los otros que sólo actúan sin pensar las cosas, él las piensa demasiado y por ello no se atreve a dar grandes pasos. Tanto en la película como en el libro, vemos que Charlie se ve como el chico ordenado y tranquilo que la gente suele discriminar, pero no es porque él realmente sea pasivo, sino más bien porque su vida gira entorno al superyo. Esto suele ocurrir a menudo en Instituciones, donde hay chicos que sienten el deber de hacer lo correcto, pero al mismo tiempo en su interior piensan cosas distintas. Ante esto, Charlie conoce a dos chicos con los que empieza a reunirse, deja de lado su superyo y se deja llevar por el ello deseante que lo mueve a hacer cosas que jamás habría pensado hacer. Cuando su vida giraba en torno al superyo era invisible, pero siendo ello se vuelve infinito. Es así, como un día estando con sus amigos, sintió por por primera vez placer en su vida, dándole sentido y reconociéndose como individuo. Su mundo ya no es insignificante alado de otros, ahora está entrelazado junto al de los demás que si velan por demostrarle al resto que existen y disfrutan con plenitud.
Esto también ocurre en el amor, aquí citaré la frase que apareció en el libro "Aceptamos el amor que creemos merecer" (Las ventajas de ser invisible). Siempre suelo hablar de los amores no correspondidos, porque siento que no muchos autores los mencionan y son los que más deberían ser analizados. Quizás sea repetido hablar nuevamente de los amores a la distancia, pero en este caso es necesario. Cuando alguien (A) no tiene buen autoestima, vive su mundo en torno al superyo, se siente invisible y todo el tiempo cree que su vida no tiene sentido. De pronto aparece alguien (B) que le cambia su manera de pensar, alguien que pareciera brillar distinto a los otros, alguien que vive en un mundo distinto al suyo, alguien que si existe, pero no la puede ver porque es invisible. Pero entonces cuando ese alguien (B) la (lo) mira, esa persona existe. Ante esto, la persona A se vuelve dependiente de esas miradas, como si a través de ellas dejara de invisible. Pero ¿Y sin son sólo miradas insignificantes, pero no lo nota la persona A? Primero se alimenta una ilusión, segundo se vuelve costumbre, tercero se conforma sólo con eso. Aquí está la frase que cité en un principio, si aceptamos el amor que creemos merecer ¿Realmente debemos conformarnos con sólo miradas? Claro, siendo invisibles creemos que merecemos sólo eso, pero no es así. Merecemos mucho más, merecemos ser amados y merecemos que se valore nuestra existencia. Volviendo a lo de Winnicott, debemos darnos cuenta de lo que somos en verdad y cambiar el sentido de nuestras vidas. Sólo así podremos ser infinitos.
Mi sueño es ser escritora, por ello cree este blog para hacerme reconocer y escuchar los comentarios de otras personas sobre lo que escribo, ya que deseo potenciar mis habilidades vinculadas con ello. Me dedico a escribir hace muchos en fanfiction, pero sólo realizo historias de anime. Ahora quiero compartir en esta página todo lo que escribo, tanto poemas, como ensayos, historias, críticas de libros, etc. Espero que sea de su agrado, saludos!
domingo, 19 de abril de 2015
Análisis psicológico y literario de la realidad
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viernes, 3 de abril de 2015
Teoría del deseo en el sujeto-objeto
Teoría del deseo en el sujeto-objeto
El sujeto como tal siempre está deseando algo, incluso cuando adquiere aquello que anhela, nunca llega a estar conforme. Pondré por ejemplo una compradora de libros, por más decidida que esté de tener ese libro que ha visto en todas partes, una vez que lo adquiere, vuelve a desear cualquier otro y así. La vida es siempre así, desear tanto lo alcanzable como lo imposible.
En psicoanálisis, Freud basándose en algunas relaciones que descubrió sobre el comportamiento del neurótico, planteó que él posee mecanismos de adaptación. La gente suele hablar de los neuróticos como si fuera una patología similar a la histeria, sin saber que en verdad son dos cosas completamente distintas. Ya que la neurosis es una modalidad específica de la existencia del sujeto. Es decir, el neurótico es el sujeto precisamente. Por lo que significa que todos lo somos neuróticos, porque somos capaces de adaptarnos bastante bien a las condiciones que nos impone la sociedad. Todo gracias a los mecanismos de represión, sublimación, etc. Sin embargo, el neurótico no posee experiencias permanentes, no puede conformarse todo el tiempo con lo que se le impone, ya que incluso puede llegar a cuestionarlo.
Para realizar una parábola entre esto planteado por Freud en Psicoanálisis y mi teoría, se debe señalar que el neurótico siempre quiere tener el objeto, pero no lo tiene. Dado que el objeto está restringido, no aparece, ni está al alcance de él. Sino que brilla por su ausencia. Por esto mismo, pienso que el amor es como la relación entre sujeto y objeto. Sí una persona, por ejemplo, cree en los cuentos de hadas y se deja llevar por el anhelo de llegar a tener algún día una persona como el príncipe azul o la princesa encantadora. Con el paso de los años, se va a percatar que no la encontrará tan fácilmente, porque al ser creado ese deseo a partir de una fantasía irracional, será complejo o más bien jamás podrá encontrarla. Porque este objeto que desea es inalcanzable, restringido porque no existe. El sujeto en este sentido, va a adaptarse a los estereotipos que la sociedad le impone, pero en el fondo seguirá pensando en su anhelo que no ha podido satisfacer. Es por esto que buscará un sustituto que si pueda alcanzar y conformarse con ello. Entonces cuando encuentra a alguien que para él o ella es similar al objeto deseado, va a proyectar en este otro sujeto lo latente. Naciendo así el fantasma, que es la realidad que se cree el sujeto.
El neurótico en sí, se caracteriza porque todos los objetos son sustitutos, todos son intercambiables. Por ejemplo, si se le muestra al sujeto la mujer maravillosa de un producto, entonces se le vende por lo que no puede tener y lo sustituye. Al no poder tener a esa mujer, el sujete decide comprar el sustituto de ella. Tal como ocurre en la vida con el mercado y las industrias, por eso existen modelos con ciertos requisitos para aparecer en los productos.
Volviendo al tema inicial, si hemos proyectado todo lo que queríamos al principio a un nuevo objeto que se asemeja con el real, hemos logrado crear un fantasma. Este fantasma es idealizado y amado por lo que creemos que es, cuando realmente no lo es. Por eso es que es normal que en muchos países es común que las chicas se enamoren de los chicos más populares, más altos, más bonitos, más inteligente, etc. Porque puede que ese sea el tipo de persona que anhelan. Hemos visto en teleseries, libros o en programas de tv que las chicas suelen enamorarse de personas que se conecten con lo que desean de alguien. Pero el problema de esto, es que al idealizar tanto a una persona que apenas conocen, crean un fantasma cada vez más grande que consigue seducirlas cubierto con una máscara. Cuando en verdad, no son lo que realmente aparentan ser. A lo que quiero llegar, no es a todos los amores de verdad, sino que a los que son inalcanzables o imposibles.
Para crear una teoría, debemos estar conectados con ella. Por lo mismo, cuando estaba presenciando una clase en la Universidad recientemente, la teoría del sujeto-objeto tomada desde el psicoanálisis con Lacan y algunos aspectos sobre la clínica en Freud, me hicieron pensar en esto. Hace mucho tiempo he sentido curiosidad sobre el amor, principalmente por esos amores a la distancia ¿Cómo amamos a alguien que apenas conocemos y le dirigimos la palabra? ¿Qué es lo que tienen que nos llama tanto la atención? He leído mucho a Freud con el psicoanálisis, porque es lo que amo y estudio.
Por lo mismo, he pensado en diversas teorías relacionadas con ese tipo de amor y lo que plantean los teóricos. En un comienzo, leí la obra de Edipo Rey, la cual estaba relacionada con el complejo de castración. No le encontraba sentido en su momento, pero ahora lo entiendo. Nuestro primer amor es nuestra madre, pero cuando crecemos cambiamos de objeto hacia nuestro padre en el caso de las chicas. Respecto a eso, amamos a nuestro padre de tal forma que cuando nos damos cuenta que nuestro amor es imposible, sucede lo mismo que mencioné antes, cambiamos el objeto y lo sustituimos por otro. Por lo que está la teoría que tendemos a enamorarnos de una persona similar a nuestro padre. No obstante, quizás no es sólo eso lo que nos llama la atención de ese nuevo objeto, puede que no esté en lo correcto, pero si crecimos alado de una persona que admiramos como nuestro padre (el mismo que nos recuerda a los príncipes de las películas, el héroe de los libros) y anhelamos conocer algún a alguien como él. Tal vez cuando crecemos, ya estamos con la perspectiva inconsciente de que queremos a alguien como nuestro padre, luego llega la sociedad y nos impone ciertos estereotipos por diversos medios. Entonces cuando llega esa persona que cumple con los requisitos de todas nuestras demandas, proyectamos por un lado a nuestro padre y por el otro a nuestras creencias infantiles. De modo que nace el fantasma.
Lo malo de todo esto, es que al crear al fantasma, vivimos enamoradas de alguien que en verdad no existe, pero aún así nos mantenemos conforme con ello. Sin embargo ¿Hasta cuando el sujeto podrá conformarse con sustitutos? El sólo observar a una persona y no ser correspondida, como los típicos amores de Preparatoria en otros países, provocando la sensación de vacío que algo falta, sentirse incompleto. El sujeto está fragmentado en dos partes, por un lado está el fantasma como el cuento que se crea él, mientras que por el otro están las preguntas angustiosas sobre porqué se conforma con eso. Producto de esta última parte, es que nace el síntoma como ansiedad, desesperación de cómo frenar eso.
Lo mismo sucede inversamente, luego de que el neurótico está cansado de sentirse vacío porque no puede conformarse con lo que la sociedad le impone y despierta el síntoma, aparece el fantasma para “hacerlo feliz”. Por eso la felicidad no puede ser un estado permanente, porque va a ir vareando si la situación lo merita. Porque sí el fantasma es el confort que calma al sujeto, va a llegar un momento que ni siquiera eso podrá mantenerlo a salvo, porque si el síntoma aparece de manera ruidosa…llegará el caos a apoderarse de todo.
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